17:23 horas, miércoles 8 de enero. Ana, empresaria de 48 años, dueña de una consultora en Barcelona, recibe la llamada que destroza su mundo: su cuenta corporativa aparece vacía. 187.430€ transferidos en 43 segundos a una cuenta maltesa. El banco asegura: "SMS validado, IP suya, todo correcto". Ana jura...
En la era digital, el enemigo duerme en casa. Nuestros teléfonos móviles se han convertido en extensiones de nuestra identidad, almacenando desde conversaciones íntimas...