El perfil del ciberdelincuente clásico, aquel lobo solitario que operaba desde un sótano oscuro rodeado de pantallas de fósforo verde, ha muerto. En su lugar ha emergido una estructura corporativa impecable, fría y eficiente que cotiza en los mercados de la deep web. Hoy en día, las grandes organizaciones...
El perfil del ciberdelincuente clásico, aquel lobo solitario que operaba desde un sótano oscuro rodeado de pantallas de fósforo verde, ha muerto. En su...