El desafío cobra especial relevancia en las grandes ciudades, donde los teléfonos móviles, las redes sociales, los correos electrónicos, las cámaras y los sistemas informáticos forman parte estructural de innumerables investigaciones. La evidencia digital se ha convertido en una pieza clave para investigar delitos complejos como estafas, ciberdelitos, manipulación...
En la era digital, el enemigo duerme en casa. Nuestros teléfonos móviles se han convertido en extensiones de nuestra identidad, almacenando desde conversaciones íntimas...