Nunca antes en España se había vivido un episodio semejante: el Tribunal Supremo condenando al Fiscal General del Estado por la revelación de datos reservados. No solo por la carga institucional del cargo, sino porque todo el caso se convirtió, inevitablemente, en un examen quirúrgico del funcionamiento del poder...
España acaba de hacer algo que muy pocos países se atreven a hacer con la inteligencia artificial: mirar de frente al “momento Oppenheimer” tecnológico...