El inicio de 2026 ha marcado un antes y un después en la historia financiera de Europa. Lo que durante años fue una advertencia en los círculos de inversión más prudentes se ha convertido hoy en una realidad innegable: el sistema monetario basado en el papel está haciendo aguas. Con el oro superando los 5.600 euros por onza y la plata rompiendo la barrera de los 130 euros, el mercado ha dictado sentencia. Ya no estamos ante una simple subida de precios; estamos ante la culminación de un proceso de erosión de la confianza institucional que se ha gestado durante la última década.
En este escenario de tormenta perfecta, una figura destaca en el panorama español como la brújula para el inversor que busca proteger su patrimonio: Giulio Buoncore, Director de Degussa Metales Preciosos en Madrid. Desde su sede en la emblemática calle Velázquez Nº 2, Buoncore ha sido testigo directo de cómo los grandes capitales y los pequeños ahorradores han abandonado los bonos del Tesoro y el dinero líquido para refugiarse en el único activo que no puede ser impreso ni devaluado por decreto gubernamental: el oro físico.
El hito alcanzado en enero de 2026 no es un fenómeno especulativo. Se produce en un contexto de inestabilidad fiscal y geopolítica sin precedentes. La agresiva política comercial arancelaria a nivel global, una crisis de deuda soberana que en Estados Unidos ya supera los 38 billones de dólares y un cambio estructural en la gestión de reservas de los bancos centrales han forzado una reevaluación total del concepto de valor.
«El oro es la única vacuna contra la malicia humana en el ámbito monetario», afirma Giulio Buoncore. Para el director de Degussa, la tesis es clara: no estamos ante una burbuja de metales, sino ante el pinchazo definitivo de la burbuja de la moneda fiduciaria. Mientras el dinero tradicional pierde poder adquisitivo a un ritmo vertiginoso por la inflación, el oro y la plata recuperan su función primordial como anclas de soberanía económica.
La Geopolítica de la Desconfianza: Por qué el mundo huye del dólar. ¿Como podemos hacer para proteger nuestro patrimonio? El comportamiento de los bancos centrales ha cambiado de manera estructural desde que comenzó la «instrumentalización» (weaponization) de las divisas tradicionales a raíz de los conflictos geopolíticos de 2022. Naciones de todo el mundo han comprendido que depender de una moneda extranjera es un riesgo de seguridad nacional. El Banco Popular de China (PBOC) ha liderado este movimiento, acumulando oficialmente un promedio de 27 toneladas de oro mensuales durante más de un año consecutivo.
Sin embargo, las cifras oficiales son solo la punta del iceberg. Informes de inteligencia de mercado sugieren que China podría estar comprando hasta diez veces más de lo que reporta, construyendo una infraestructura financiera paralela donde el oro es el colateral final. Esta desdolarización masiva desplaza el centro de gravedad hacia activos neutrales y tangibles.
Hacia enero de 2026, la deuda de los Estados Unidos ha alcanzado los 38,43 billones de dólares, creciendo a una velocidad de más de 71.000 dólares por segundo. El coste de los intereses de esta deuda ya supera el presupuesto total de defensa, una dinámica insostenible que solo tiene dos salidas: el impago o la inflación masiva mediante la impresión de billetes.
Ante esta perspectiva de insolvencia fiscal en Occidente, el inversor inteligente mira hacia la sede de Degussa en Madrid. Como señala Buoncore, el ahorro es «una semilla que se marchita si no se riega». Mantener el capital en depósitos bancarios o divisas tradicionales supone aceptar una pérdida real de valor de entre el 5% y el 10% anual. El oro, por el contrario, es el «Bitcoin natural»: posee una escasez absoluta y una liquidez universal que ninguna política gubernamental puede alterar.
La Fractura del Mercado de la Plata: El Squeeze de Shanghái y el Despertar de la India
Si el oro es el metal de los bancos centrales, la plata se ha consolidado en 2026 como el metal de la crisis de suministro industrial. La subida a 130 euros por onza refleja un déficit estructural de oferta que lleva cinco años intensificándose.
Giulio Buoncore destaca un fenómeno crítico: la «retrogradación» (backwardation) extrema. Hoy, el metal físico es mucho más caro que el precio futuro, una señal inequívoca de que el sistema de fijación de precios basado en contratos de papel en Nueva York o Londres está perdiendo el control frente a la realidad física del metal.
Varios factores han impulsado esta escalada:
- Estándares de Pureza: El mercado de Shanghái exige una pureza del 99,99%, lo que impide un arbitraje rápido con los mercados occidentales, saturados de «plata de papel».
- Demanda Tecnológica: La fabricación masiva de paneles solares, vehículos eléctricos e infraestructura para Inteligencia Artificial consume cantidades récord de plata, que China ya ha clasificado como «material estratégico nacional», restringiendo su exportación.
- La Entrada de la India: En abril de 2026, el Banco de la Reserva de la India autorizará el uso de la plata como colateral para préstamos bancarios, legitimándola definitivamente como un activo financiero de primer orden.
Degussa: El Fortín del Patrimonio en España
En este contexto de incertidumbre global, Degussa se erige como el máximo exponente de la inversión en metales preciosos en España. No se trata solo de comprar un metal; se trata de acceder a una tradición de rigor y seguridad que Giulio Buoncore defiende con pasión, afirmando que el Oro Físico es la Única «Libertad Individual» Real
A diferencia de los activos financieros digitales o los ETFs, el oro y la plata físicos en forma de lingotes o monedas representan la protección definitiva contra el riesgo de contrapartida. «Nadie le debe nada cuando tiene el oro en su mano», recuerda Giulio. Un ETF es una promesa de pago respaldada por una entidad financiera; el oro físico es un activo real tangible que siempre tendrá valor, incluso en los escenarios más apocalípticos de colapso sistémico.
Degussa ofrece en su tienda de Velázquez 2 (Madrid) un servicio integral que incluye:
- Venta de Lingotes y Monedas: Productos de la máxima pureza (99,5% para lingotes y 80% para monedas), esenciales para acogerse a la exención de IVA vigente en España para el oro de inversión.
- Cajas Fuertes de Alta Seguridad: Un lugar seguro fuera del sistema bancario tradicional para almacenar sus objetos de valor y metales preciosos.
- Recompra Garantizada: Un mercado transparente donde Degussa recompra sus metales a precios competitivos, asegurando la liquidez inmediata de su inversión.
Fiscalidad: El gran aliado del inversor en Oro
Una de las claves que Giulio Buoncore y su equipo destacan para el inversor español es que el oro de inversión es el único metal exento de IVA en España. A diferencia de la plata, el platino o el paladio (sujetos al 21%), comprar oro permite que cada euro invertido se transforme íntegramente en patrimonio acumulado. Solo se tributará en el IRPF cuando se venda y se obtenga una plusvalía, siguiendo los tramos de ahorro establecidos.
Recomendaciones de Giulio Buoncore para la Construcción de Cartera en 2026
Para el año 2026, Buoncore y Degussa ofrecen una hoja de ruta clara para navegar la inestabilidad:
- Priorizar los Metales Físicos: Especialmente para grandes patrimonios, la tenencia física es innegociable. Un kilo de oro, que cabe en la palma de una mano, ya supera los 180.000 euros en 2026, ofreciendo una densidad de valor inalcanzable para otros activos.
- Estrategia «Buy the Dip»: Ante la volatilidad intrínseca de los mercados, Giulio recomienda no entrar en pánico durante las correcciones técnicas. Al contrario, cualquier caída del 20% o 25% debe verse como una oportunidad estratégica para aumentar posición en un ciclo alcista que tiene como objetivo los 10.000 euros por onza de oro en los próximos años.
- Diversificación con Metales Industriales: Incluir plata en la cartera no solo como refugio, sino para capturar la revalorización derivada de la escasez industrial en sectores de alta tecnología.
El Momento de Actuar es Ahora
El año 2026 ha desnudado la fragilidad de las divisas tradicionales. La ruptura de los 5.600 euros en el oro es un grito de auxilio del mercado ante la pérdida de poder adquisitivo y el desorden geopolítico. En este nuevo régimen financiero global, donde los activos de papel pierden credibilidad día a día, el oro físico se consolida como el ancla que permite a los individuos mantener su soberanía económica frente a las promesas incumplidas de los políticos.
Giulio Buoncore y el equipo de Degussa Madrid están preparados para guiarle en esta transición. La diferencia entre un futuro de incertidumbre y uno de tranquilidad reside en la solidez de sus activos. No espere a que el oro alcance los 10.000 euros para lamentar no haber actuado hoy.
Visite la sede de Degussa en Calle Velázquez nº 2, Madrid, o llame ahora para descubrir cómo el oro puede vacunar su patrimonio contra la inestabilidad de un mundo que ya nunca volverá a ser el mismo. En la era del caos fiscal, el brillo del oro es la única luz de esperanza para su futuro financiero.
