miércoles, mayo 29, 2024

El infiltrado: Más allá de la Policía

Angel Bahamontes
Angel Bahamonteshttps://antpji.org/
Presidente de la Asociación Nacional de Tasadores y Peritos Judiciales Informáticos

En Suecia, un escándalo ha sacudido los cimientos de la seguridad: decenas de policías han sido descubiertos filtrando información a pandillas criminales, revelando una red de complicidades que va más allá de lo imaginado. Este fenómeno pone de manifiesto una realidad alarmante: para combatir el crimen, la Policía debe estar un paso adelante, anticipando las sofisticadas estrategias delictivas que van desde estafas informáticas hasta el uso de aplicaciones de citas para atraer a agentes.

En un mundo donde la innovación criminal no tiene límites, como la historia de un líder terrorista que pagó 1.000.000 de euros para obtener información confidencial sobre bases militares estadounidenses en su país, con lo que, utilizando una aplicación aparentemente inocente para corredores, ilustra la magnitud del desafío.

Mando desarrollar una aplicación gratuita destinada a corredores a nivel mundial que logró evadir todos los controles de seguridad de las Bases Militares Estadounidenses. Durante meses, los administradores de la aplicación subían noticias, ejercicios y rutinas sin saber que los datos de los runners, estaban siendo recopilados. En apenas seis meses, lograron recopilar información detallada de corredores de todo el mundo utilizando técnicas de Big Data. Esto me permitió rastrear ubicaciones remotas fuera de las ciudades de su país, mostrándoles la aglomeración y geolocalización de algunos lugares, donde solo había montaña o desiertos, esta aparente inocencia de aplicación pasó desapercibida para los servicios de inteligencia.

La creatividad delictiva se extiende incluso a empresas como Domino’s Pizza, que detecta crisis mundiales a través del aumento de ventas, de sus 49 establecimientos que tiene alrededor del Pentágono.

El impacto en Suecia es profundo: lejos de atajar el problema de la violencia y el crimen organizado, que incluyen asesinatos, trata de blancas, extorsión y todo lo relacionado con el mercado de la droga. El periódico Dagnes Nyheter, detallo ampliamente como agentes de policía e investigadores, estaban implicados de manera muy directa contra el crimen organizado y que habían sido captados y utilizados por bandas criminales que habían pagado para crear una inocente App de citas para establecer relaciones personales y sexuales entre miembros de las bandas criminales y policías, hombres, mujeres heteros, gays y lesbianas, siendo la mayoría mujeres.

Después de conocerse más de 524 denuncias por sospechas de filtraciones policiales, el primer ministro del país, Ulf Kristersson, no tardó en reaccionar a las revelaciones, afirmando que se trata de “una información muy preocupante”. El jefe del Ejecutivo añadió que, sin una investigación oficial, aún no se puede determinar que los hechos que describe el periódico constituyan una amenaza para la seguridad nacional. Sin embargo, añadió, “la mera sospecha por sí sola es muy perjudicial para la seguridad pública y la confianza en la policía”.

El Ministerio de Justicia convocó de manera urgente una reunión con los directivos policiales para abordar el problema, sin que hayan trascendido los detalles. Por su parte, la jefa de la policía nacional de Suecia, Petra Lundh, se ha mostrado muy contrariada. “En los últimos años se ha trabajado de manera muy activa contra las filtraciones, pero hemos sido ingenuos”, ha dicho. Nos faltan efectivos formados para luchar contra la Criminalidad Digital

El ministro de Justicia, Gunnar Strömmer, cifró en 62.000 el número de personas en el país con algún vínculo con las bandas criminales. De ellos, la policía tiene registrados a 14.000 individuos como “miembros activos” en las pandillas: “Estamos hablando de una criminalidad que amenaza al sistema, que controla el mercado de la droga mediante mucha violencia, que silencia a los testigos, que intimida a los trabajadores sociales, que se infiltra en las autoridades y en los partidos políticos”, afirmó el ministro, al descubrir complicidades entre agentes de policía e investigadores con los lideres de las bandas del crimen organizado subrayando la urgencia de reformas y medidas de seguridad más estrictas.

El camino hacia la recuperación será difícil: casos como el de Elin, una joven cadete de policía que inadvertidamente proporcionó información confidencial a una pandilla criminal a través de una aplicación de citas, ilustra las complejidades del problema. La corrupción y las relaciones inapropiadas dentro de la policía plantean interrogantes sobre la integridad de la institución y la efectividad de sus protocolos de seguridad.

Muchos casos están a la espera de juicio, pero en al menos 30 casos, con evidencias sólidas, se han materializado con el despido o cese de su cargo, tras evaluarse de que como policías habrían dado información a miembros del crimen organizado.

Casos como el del joven Elin, la joven cadete de policía, que  conoció a su novio, en esta aplicación, desconociendo que era miembro de una pandilla de narcotraficantes y extorsionadores, en la aplicación de citas Happy Pancake. Elin escondió su relación a su entorno familiar y laboral mientras estaba en la academia. Más tarde, fue desplegada a una ciudad en el sur de Suecia, golpeada recurrentemente por la violencia de las pandillas. Durante cuatro años, Elin proporcionó información confidencial al entorno criminal de su pareja, hasta que fue descubierta.

Hay una larga lista de agentes con mucho mas rango y experiencia que desempeñaban un papel clave varias regiones policiales y que mantenían relaciones extramatrimoniales con varias personas pertenecientes a las pandillas. Uno de ellos era primo de Rawa Majid, uno de los criminales más buscados en Suecia por ser el líder de la banda Foxtrot. La investigadora fue declarada culpable de revelación de datos y fue multada. Sin embargo, la investigación judicial no pudo probar cargos más graves contra ella.

En otro caso, una investigadora en la región de Norrland mantuvo relaciones sexuales con cuatro hombres que manifestaron abiertamente pertenecer al entorno criminal. Los encuentros ocurrieron al mismo tiempo que la detective trabajaba en una investigación contra uno de los hombres. La oficial de policía fotografió la pantalla de su ordenador del trabajo y filtró documentos clasificados, incluidos varios archivos elaborados por los servicios de inteligencia. Este caso se destapó, tras un aviso por las filtraciones que provenían de la comisaria donde ella trabajaba.

Casos donde se describen como las pandillas trabajan para reclutar policías corruptos, independientemente de su género, porque a través de la aplicación conocían sus gustos y aficiones y explotaban sus vulnerabilidades, ofreciéndoles a través de la aplicación, el gancho adecuado, pero no contentos con eso, gracias a la Inteligencia Artificial, reclutaban informantes entre la propia policía, porque conocían exactamente las aficiones y compras de algunos de sustancias psicotrópicas, lo que aprovechaban para obtener información sensible y secreta de operaciones de la Policía

El Diario, se puso en contacto con un criminal que afirma haber reclutado varias veces a policías, explicando cómo se lleva a cabo uno de los métodos más utilizados a través de las aplicaciones de citas: “Abres Tinder y estableces un radio de búsqueda en la aplicación alrededor de una academia de policía. Cuando abres un chat con una persona es fácil comprobar en sus redes sociales si se trata de un cadete de policía, sus gustos y afinidades sexuales. A partir de ahí, creábamos la pareja idónea para establecer una relación, siendo los más fáciles los casados, los gays y lesbianas”. Historias como el de una mujer plantada en la Academia de Policía, subvencionada por pandilleros u otra policía que mantuvo una tórrida historia de amor, tipo la “Pasión Turca”, con el líder de la pandilla Ismail Abdo, etas mujeres capacitadas en los métodos de trabajo de la policía se han visto obligadas a renunciar a su trabajo por razones de seguridad

Las Policial deben de tener en cuenta que es complicado contrarrestar la criminalidad analógica, pero tienen que dotarles de más medios técnicos y humanos para contrarrestas la criminalidad informática, que como se puede pensar después de leer este reportaje, se han servido de medios digitales, para saber que planes tenían y actuar antes que ellos

En este contexto, el papel de la tecnología se vuelve crucial: las Los Jefes de las pandillas criminales pagaron una aplicación aparentemente inocente, y utilizando la inteligencia artificial, la utilizaban para reclutar informantes entre la propia policía, explotando sus vulnerabilidades y debilidades. Ante esta amenaza, las fuerzas del orden deben dotarse de recursos técnicos y humanos adecuados para contrarrestar la delincuencia digital y proteger la seguridad pública.

El caso sueco sirve como un recordatorio de que la lucha contra el crimen no se limita a las calles, sino que también se libra en el ámbito digital. Para garantizar la seguridad de la sociedad, las autoridades deben adaptarse constantemente a las nuevas formas de delincuencia, manteniéndose un paso adelante en la lucha contra el crimen organizado.

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