La propiedad industrial ha dejado de ser una cuestión de registros y archivos para convertirse en el epicentro de una guerra silenciosa por la identidad corporativa. En un mundo donde la IA y la globalización facilitan el fraude a escala masiva, las marcas ya no solo compiten por el mercado, sino por su propia supervivencia legal.
El reciente acuerdo entre los gigantes del sector y las fuerzas de seguridad marca un punto de inflexión en la protección de los activos más valiosos de nuestra economía.
La caída de las fronteras tradicionales en la protección de marca
El escenario ya no es el de las falsificaciones de mercadillo. Hoy, la vulneración de derechos marcarios es una arquitectura de ingeniería social y técnica que afecta a todos los sectores por igual. Durante la reciente Asamblea General de la Asociación para la Defensa de la Marca (ANDEMA), se ha hecho evidente que el riesgo ha mutado.
Eduardo Petrossi, presidente de la asociación, ha subrayado que proteger estos derechos va más allá de los sectores clásicos. Sectores como el tecnológico, la banca, la industria farmacéutica o el entretenimiento han comprendido que su valor no reside en su inventario, sino en su firma. Proteger la propiedad industrial es hoy una prioridad estratégica transversal para cualquier empresa que aspire a la longevidad.
Este cambio de paradigma ha atraído a nuevos guardianes a la mesa. Gigantes como Nintendo, LALIGA, New Balance o Primavera Sound se han unido a un frente común que ya supera los 110 miembros. Esta diversidad sectorial es la respuesta necesaria a un crimen que no entiende de nichos.
El Plan Estratégico 2027-2029: una ofensiva coordinada
La asociación ha trazado una hoja de ruta agresiva para los próximos años. El nuevo plan estratégico no se limita a la resistencia; busca la expansión y la consolidación de la propiedad industrial como un pilar fundamental de la economía moderna.
- Expansión nacional: Fortalecer la presencia de la asociación en todo el territorio español para unificar criterios de defensa.
- Liderazgo internacional: Potenciar el papel de la propiedad industrial española fuera de nuestras fronteras.
- Reconocimiento social: Elevar la percepción de la marca más allá del ámbito legal, vinculándola al bienestar del consumidor.
- Innovación en la gestión: Consolidar proyectos existentes y lanzar nuevas iniciativas que utilicen la tecnología como escudo.
El acuerdo con la Policía Nacional: inteligencia contra el fraude
El hito más relevante de esta jornada ha sido la formalización de un procedimiento de colaboración directa con la Policía Nacional. Este pacto, firmado por el comisario general de la Policía Judicial, Luis Fernando Pascual, y Eduardo Petrossi, no es una mera declaración de intenciones; es un protocolo de actuación táctica.
El objetivo es aunar fuerzas de manera quirúrgica para combatir los delitos que atentan contra la propiedad industrial. La colaboración incluye vías de comunicación directa y, lo más importante, la formación especializada de los agentes. Los expertos de las marcas compartirán con las fuerzas de seguridad indicios clave y buenas prácticas para la detección e incautación de productos ilícitos.
Como destaca Gerard Guiu, director general de ANDEMA, la interlocución directa con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad es un pilar fundamental. Este acuerdo se suma a los ya operativos con la Guardia Civil y policías autonómicas como los Mossos d’Esquadra o la Ertzaintza, creando un mallado de seguridad sin precedentes en Europa.
Tecnología e IA: el nuevo frente de batalla
La jornada contó con la participación de Carme Artigas, una de las voces más autorizadas en inteligencia artificial y transformación tecnológica. El debate es claro: la misma tecnología que permite innovar está siendo utilizada para erosionar los derechos de marca.
La IA generativa y la automatización presentan retos legales que no pueden resolverse con las leyes de ayer. La protección de la marca en el entorno digital requiere una vigilancia algorítmica y una capacidad de respuesta que solo la colaboración público-privada puede ofrecer.
La propiedad industrial ya no se defiende solo en los tribunales, sino en los servidores y el código.
Recomendaciones
- Integrar sistemas de monitorización digital para detectar usos indebidos de marca en tiempo real.
- Apostar por la formación continua en ciberseguridad y propiedad industrial dentro de las organizaciones.
- Establecer canales directos de comunicación con autoridades y asociaciones especializadas.
- Incorporar soluciones basadas en inteligencia artificial para la detección temprana de fraude.
- Considerar la propiedad industrial como un activo estratégico dentro del plan de negocio.


