El Teatro Rialto se ha convertido en una zona de guerra. Pero no hay balas, solo sonrisas blancas, camisas impecablemente planchadas y la sátira más afilada que ha pisado España en la última década.
Si pensabas que el teatro musical era solo gente cantando a la luna, prepárate para que te vuelen la cabeza. Los creadores de South Park (Trey Parker y Matt Stone) junto a Robert Lopez han aterrizado en Madrid para recordarnos una cosa: nada es sagrado, y eso es precisamente lo que lo hace divino.
SINOPSIS: MISIONEROS EN EL INFIERNO
Dos misioneros mormones, el «perfecto» y narcisista Kevin Price y el «friki» irremediable Arnold Cunningham (un mentiroso compulsivo que confunde los textos sagrados con Star Wars y El Señor de los Anillos), son enviados a una remota aldea en Uganda.
Su misión: bautizar a los locales. La realidad: se encuentran con una población diezmada por el hambre, un caudillo sanguinario y una absoluta falta de interés por el «Libro de Mormón». Lo que sigue es una colisión cultural brutal, hilarante y, sorprendentemente, con un corazón que late más fuerte que cualquier sermón dominical.
FICHA ARTÍSTICA: EL ESCUADRÓN DEL ÉXITO
- Título: The Book of Mormon (El Libro de Mormón).
- Ubicación: Teatro Rialto, Gran Vía 54, Madrid.
- Libreto, Música y Letras: Trey Parker, Robert Lopez y Matt Stone.
- Dirección y Adaptación (España): David Serrano (El maestro que ha logrado que los chistes aterricen en castellano con la precisión de un cirujano).
- Reparto Destacado: Un elenco joven, eléctrico y con una capacidad vocal que roza lo sobrenatural. (Mención especial a la química entre los dos protagonistas, cuya dinámica de buddy movie sostiene el show).
- Producción: Som Produce.
LA CRÍTICA: ¿EL MUSICAL MÁS INTELIGENTE DE LA HISTORIA?
PUNTUACIÓN: ⭐⭐⭐⭐⭐ (Imprescindible)
The Book of Mormon no es solo un musical; es un caballo de Troya. Entras esperando chistes groseros y sales con una reflexión profunda sobre la fe, la esperanza y la necesidad humana de creer en algo, aunque ese algo incluya ranas y profetas americanos.
Lo que Tecfuturo diría de esta obra:
«Una disección quirúrgica de la fe moderna envuelta en papel de regalo de Broadway. Es cruda, es irreverente y, por encima de todo, es jodidamente divertida.»
¿Por qué funciona en Madrid? Porque la adaptación de David Serrano es brillante. No se limita a traducir; localiza el alma de la comedia. El ritmo es frenético, las coreografías son un homenaje constante al género y la orquesta en directo suena con una potencia que te sacude el asiento.
Es una obra que insulta a todos por igual, y ahí reside su genialidad: es inclusiva a través de la parodia universal. Te ríes de los mormones, te ríes de los tópicos sobre África y, al final, te ríes de ti mismo por estar disfrutando tanto de algo tan políticamente incorrecto.
Veredicto Final: Si solo puedes ver un espectáculo este año en la Gran Vía, que sea este. Es el antídoto perfecto para un mundo demasiado serio. Al salir del Teatro Rialto, sentirás que has sido «evangelizado» por el poder del entretenimiento puro.


