sábado, enero 10, 2026
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CES 2026: cuando la tecnología deja de presumir y empieza a servir

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CES 2026 ha sido el año en el que la innovación, por fin, se quitó el traje de “mira lo que puedo hacer” y se puso el de “mira lo que puedo resolver”. Sí, siguen existiendo gadgets rarísimos (porque CES sin rarezas no es CES), pero el hilo conductor es otro: la tecnología ya no compite por sorprenderte, compite por quedarse contigo.

En Las Vegas se han visto tres grandes movimientos: IA que baja a la vida real, robots que dejan de ser demo, y hogares conectados que empiezan a hablar un idioma común. Y en paralelo, una idea incómoda que sobrevuela todo: el consumidor está cansado de promesas abstractas. Quiere resultados.

Vamos por lo importante, con contexto y sin humo.

1) La IA cambia de pantalla: del “chat” a los “agentes” y al mundo físico

Hasta hace poco, la IA “de consumo” se entendía como un chatbot o una función suelta en una app. CES 2026 ha confirmado el giro: la IA se presenta como asistente transversal, capaz de vivir en varios dispositivos, aprender hábitos y ejecutar tareas entre plataformas.

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Un ejemplo claro es lo que ha mostrado Lenovo con Qira, su asistente de voz/IA para su ecosistema (PCs ThinkPad/Yoga, móviles Motorola, tablets y wearables), descrito como una especie de “agente” que combina procesamiento en la nube y en el propio dispositivo.

¿La lectura de fondo? Que la IA está intentando convertirse en algo más parecido a un “sistema operativo personal” que a una app. Y eso solo funciona si hace dos cosas bien:

• Privacidad y control: más procesamiento local, menos dependencia de subirlo todo a servidores.

• Utilidad: menos features con nombre marketiniano y más tareas que te ahorren tiempo de verdad.

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Y aquí aparece una contradicción muy CES 2026: mientras todo el mundo vende “AI-PC”, Dell ha dejado caer algo que muchos piensan y pocos dicen: la gente no compra un portátil por la IA; compra por rendimiento, batería, diseño y precio.

La IA puede estar dentro, sí, pero el usuario no quiere un evangelio. Quiere una experiencia mejor sin tener que sacarse un máster para entenderla.

2) Nvidia y la carrera del “cerebro” del mundo: chips y plataformas para la era de la IA

Si hay un termómetro de por dónde va el sector, suele estar en lo que impulsa la infraestructura. Y CES 2026 ha sido escenario de un mensaje muy claro desde Nvidia: el futuro inmediato es una economía donde el cómputo (y especialmente el cómputo para inferencia) se vuelve el recurso más valioso.

Entre los anuncios y la conversación de la feria, ha destacado la presentación de una nueva arquitectura/plataforma de chips para IA, Vera Rubin, enfocada a escalar rendimiento para cargas avanzadas.

¿Y esto qué significa en cristiano?

Que la IA que vemos en productos (asistentes, robots, coches, salud) depende de una capa inferior donde se está librando una guerra silenciosa: quién fabrica y controla la “fábrica” de inteligencia.

El consumidor no compra racks, pero sí compra el resultado: mejores asistentes, traducción en tiempo real, visión artificial, automatización industrial, seguridad en carretera. La infraestructura marca el límite de lo posible.

3) Robots: menos “mira, camino” y más “mira, trabajo”

CES lleva años enseñando robots simpáticos que saludan. Este año el cambio es que aparecen robots con un objetivo menos aspiracional y más práctico: tareas del hogar, logística, limpieza “de verdad”, interacción contextual, y sobre todo… navegar el mundo real sin romperse la cara contra la realidad.

En el escaparate se han visto desde robots domésticos orientados a tareas (como propuestas de LG) hasta integraciones de IA en robótica más avanzada, incluyendo demostraciones donde modelos generativos se conectan a robots humanoides y cuadrúpedos para mejorar interacción y comprensión de instrucciones.

Lo importante no es que un robot hable. Es que:

• entienda lo que le pides sin un guion cerrado,

• no se pierda en tu casa como si fuera turista,

• y sea seguro.

En paralelo, el sector de limpieza autónoma ha seguido empujando límites con propuestas como robots aspiradores capaces de afrontar entornos más complejos (incluidas escaleras en algunos conceptos).

La tendencia se resume así: pasamos de robots “de feria” a robots “de rutina”. Y el día que un robot haga una tarea aburrida de tu vida sin fallar, ahí sí cambia el juego. No porque sea bonito, sino porque te devuelve tiempo.

4) Casa conectada: Matter deja de ser promesa y se vuelve catálogo

Si hay un tema que parece técnico, pero afecta a cualquiera, es el del hogar inteligente. Durante años, el gran drama fue: “¿Esto funciona con lo mío?”. CES 2026 ha reforzado una idea: Matter está madurando como idioma común.

Ejemplo: Ikea ha ampliado soporte Matter en iluminación con nuevas lámparas inteligentes dentro de su línea Varmblixt, integrables mediante su hub y compatibles con ecosistemas domésticos.

Y no es solo Ikea. En la feria ha habido una oleada de productos y anuncios alineados con Matter/Thread, con cerraduras, sensores y dispositivos pensados para interoperar mejor.

¿Por qué esto es relevante para “perfiles variados interesados en innovación”?

Porque aquí la innovación no es el gadget, es el cambio de modelo:

• menos dependencia de una sola marca,

• más compatibilidad real,

• más vida útil.

La casa conectada solo despega masivamente cuando el usuario deja de sentirse técnico de soporte de su propio salón.

5) Pantallas y entretenimiento: el televisor como objeto cultural

CES siempre es televisión. Pero este año la idea de “TV” se ha mezclado con otra tendencia: pantallas que no solo muestran contenido, sino que decoran, se integran y compiten con el cuadro.

Medios como The Verge han señalado la expansión del concepto “art TV” con más marcas entrando al terreno (no solo los de siempre), señal de que la pantalla grande quiere convertirse en un objeto de interiorismo, no solo un electrodoméstico.

Esto conecta con una sensibilidad nueva: el usuario no quiere una tecnología que invada su casa; quiere una tecnología que se sienta parte de ella.

6) Portátiles y “AI PCs”: el año del diseño raro (y útil)

En portátil, CES 2026 ha sido un festival de formatos: pantallas enrollables, dobles pantallas, equipos transformables, teclados reinventados… y sí, mucho “Copilot+ PC” y NPU por todas partes.

Lenovo, ASUS y otros fabricantes han mostrado equipos que empujan nuevas formas de interacción: pantallas que giran, formatos dual-screen, conceptos que buscan equilibrar productividad y movilidad.

Pero la clave de este bloque no es “cuántos TOPS tiene el NPU”. Es otra: la PC vuelve a ser personal.

En un mundo donde todo se hizo parecido (rectángulos finos), los fabricantes están intentando recuperar identidad: pantallas que se adaptan, entrada táctil más ambiciosa, ergonomía, y baterías que aguanten el día real.

Y aun así, vuelve el recordatorio de Dell: el usuario no quiere que le vendan “IA”; quiere que el portátil sea mejor.

7) Wearables y “memoria digital”: el siguiente debate no es técnico, es humano

Si hay una frontera delicada que CES 2026 ha vuelto a empujar es la de los wearables con capacidades “de memoria”: smartglasses, colgantes o dispositivos que capturan fragmentos del mundo para asistirte, resumirte el día o ayudarte a recordar. Lenovo mostró conceptos en esa dirección vinculados a su enfoque de IA.

Esto abre un debate enorme:

• ¿Qué se graba?

• ¿Quién lo guarda?

• ¿Cómo se protege a terceros?

• ¿Qué pasa con el consentimiento?

La innovación no es solo fabricar el dispositivo, es diseñar el marco ético y legal alrededor. Y esa conversación ya no es futurista: es 2026.

8) El patrón CES 2026: innovación con dientes, no con fuegos artificiales

Si tuviera que resumir las novedades tecnológicas de CES 2026 en una idea, sería esta:

La tecnología está migrando de “función” a “sistema”. De un gadget aislado a un ecosistema que entiende contexto: casa, coche, trabajo, salud, ocio.

Y ahí aparece un criterio que separa la innovación real del “show”:

• ¿Esto reduce fricción o la aumenta?

• ¿Esto mejora la vida diaria o solo el demo?

• ¿Esto escala, o se queda en prototipo simpático?

Por eso CES 2026 es interesante: no porque todo vaya a llegar mañana, sino porque por primera vez en tiempo, el sector parece admitir que la innovación no se mide por lo raro que es un dispositivo, sino por lo difícil que es dejarlo cuando lo pruebas.

9) Lo que deberías vigilar en 2026 si te importa la innovación

Para salir de este CES con brújula (y no con resaca de anuncios), estos son los temas que merecen seguimiento real durante el año:

1. Agentes personales: asistentes que hagan tareas cruzando apps y dispositivos, no solo responder preguntas.

2. Robots domésticos funcionales: tareas concretas, fiabilidad y seguridad.

3. Matter/Thread: interoperabilidad real en casa conectada.

4. El “desencanto AI-PC”: la IA será invisible o no será, porque el usuario compra experiencia, no siglas.

5. Memoria y privacidad: wearables que capturan el mundo y el debate ético que se viene.

la innovación que gana es la que no te pide permiso

Hay una idea bonita (y un poco cruel): la innovación triunfa cuando deja de parecer innovación. Cuando se vuelve normal. Cuando no presumes de ella. Cuando solo… funciona.

CES 2026 no ha sido el año con más fuegos artificiales. Ha sido el año en el que muchos productos intentan pasar la prueba que importa: ¿mejoras mi vida sin pedirme que cambie quién soy?

Si la respuesta es sí, ese producto no es tendencia. Es futuro.

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